Durante décadas, la boda se ha entendido esencialmente como un acontecimiento concentrado en una única jornada. Una ceremonia, una celebración y unas horas compartidas alrededor de una pareja. Sin embargo, especialmente en el segmento de las bodas de destino, ese modelo está evolucionando hacia experiencias mucho más amplias. El concepto de wedding weekend resume bien ese cambio. La celebración deja de comenzar con la ceremonia y pasa a construirse alrededor de varios días en los que alojamiento, gastronomía, ocio, cultura y hospitalidad forman parte de una misma experiencia. Para el sector nupcial, esta evolución representa mucho más que una tendencia en la forma de celebrar. Supone una…