MBFW Madrid 2026: cuando la alta costura española sueña también con vestidos de novia
- 24 feb
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La Asociación del Sector Nupcial de Madrid (ASN) estuvo presente en la última edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFW Madrid), celebrada del 17 al 22 de marzo, una cita que confirmó el momento de máximo crecimiento que atraviesa la pasarela madrileña: cinco jornadas de desfiles, un formato 2+3 —dos días de desfiles «Off» repartidos por la ciudad y tres jornadas en el recinto ferial de IFEMA— y un total de 39 firmas participantes, entre 29 casas consolidadas y 10 diseñadores emergentes.
Desde ASN acudimos con una mirada particular: no como una semana de moda cualquiera, sino como el termómetro que anticipa los tejidos, las siluetas, los volúmenes y las paletas de color que, mes a mes, terminan inspirando las colecciones de novia de la temporada. Y esta edición no defraudó.
Un primer día dedicado por entero a la alta costura
El calendario arrancó el miércoles 18 de marzo con una jornada íntegramente dedicada a la alta costura española, celebrada en un enclave de excepción: la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, corazón monumental de Madrid bajo una cúpula acristalada que convirtió cada desfile en un pequeño acontecimiento. Cinco citas, cinco maneras distintas de entender el lujo hecho a mano: Sophie et Voilà abrió la jornada a las 10:00 h; Juan Vidal la continuó a las 11:30 h; Pedro del Hierro presentó a las 13:30 h su colección «Jardín de Invierno», un homenaje silencioso a aquella máxima de El Principito —«lo esencial es invisible a los ojos»— traducida en flores bordadas, transparencias delicadas y una paleta invernal de una delicadeza casi narrativa.
A las 16:00 h llegó el turno de Isabel Sanchís, maestra del corte escultórico y el color con carácter. Y a las 17:30 h, justo antes del gran cierre, Claro Couture presentó «Génesis 01», de la mano de sus directores creativos Beatriz y Fernando Claro: una colección que fusiona la tradición del couture a medida con las tendencias más actuales de 2026, y que la propia firma reivindica ya como referencia para novias e invitadas que buscan exclusividad. Fue, sin saberlo aún, el primer anticipo de lo que estaba a punto de suceder.

Cinco desfiles después —drapeados de precisión milimétrica, volúmenes escultóricos, artesanía textil de altísimo nivel—, la jornada había sentado ya las bases de lo que, mes a mes, veremos traducido en las colecciones de novia más sofisticadas de la temporada.
El broche de la jornada: Teresa Helbig y sus «Cisnes Salvajes»
Y entonces llegó el cierre. Si hay un momento de esta edición que quedará en la memoria de todos los que estuvimos allí, fue este. Teresa Helbig, Premio Nacional de Diseño de Moda 2023, no desfiló en el recinto ferial: eligió el Teatro Infanta Isabel —templo de los cabarets que marcaron su imaginación desde niña— para celebrar, por todo lo alto, sus treinta años de trayectoria.
Bajo el título «Savage Swans», inspirada en el cuento de Hans Christian Andersen, Helbig desplegó una colección en la que el blanco reinó de forma absoluta: plumas a punto de alzar el vuelo, volantes vaporosos, gasas etéreas y una silueta que, a cada paso, evocaba la elegancia de un cisne. La propia diseñadora la definió como «una celebración de la artesanía, la trayectoria, las mujeres, el savoir-faire, de todo lo aprendido sin prisa».
En los palcos, Eugenia Martínez de Irujo, Hiba Abouk y Ana Rujas rindieron su homenaje a la diseñadora en una de las grandes postales de la temporada.
No hace falta demasiada imaginación para saber dónde vamos a volver a ver esas plumas, esos volúmenes de blanco puro y esa artesanía imposible: en los próximos vestidos de novia que salgan de los mejores ateliers de Madrid. Helbig no solo firmó un homenaje a su propia trayectoria; dejó, sin proponérselo, uno de los grandes moodboards nupciales de 2026.
El fin de semana en IFEMA: de Hannibal Laguna a Yolancris
Tras dos jornadas «Off» por distintos enclaves de la capital —con nombres como ManéMané, Ernesto Naranjo, Baro Lucas o Acromatyx—, la pasarela se trasladó a IFEMA para sus tres días centrales. El viernes 20 de marzo desfilaron, entre otros, Simorra, Ágatha Ruiz de la Prada y Hannibal Laguna, referente indiscutible del vestido de fiesta y ceremonia en España.
El sábado 21 de marzo llegó, sin embargo, la cita más significativa para nuestro sector: Yolancris, firma española especializada en moda de novia con proyección internacional, presentó su colección junto a Fely Campo, Odette Álvarez y Lola Casademunt by Maite. Fue la prueba definitiva de que la gran pasarela española y la alta costura nupcial comparten hoy el mismo escenario.
El domingo 22 de marzo puso el broche final la jornada EGO, dedicada a las jóvenes promesas de la moda española, con diez firmas emergentes que apuntan a convertirse, en pocos años, en nombres habituales también del imaginario nupcial.
Una cita que reafirma el vínculo entre moda y celebración
Encaje, transparencias, volúmenes arquitectónicos, paletas que se alejan del blanco absoluto: cada una de estas apuestas encontrará, tarde o temprano, su traducción en los ateliers y boutiques de novia de la ciudad. Desde la Asociación del Sector Nupcial de Madrid (ASN), celebramos haber estado presentes en esta edición histórica de MBFW Madrid y seguiremos acompañando a nuestras boutiques, diseñadores y ateliers asociados para que lo visto en Cibeles y en IFEMA se traduzca, cuanto antes, en la inspiración de la próxima gran novia madrileña.



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